Armando Fernández
Llego a la casa a las siete de la noche y me encuentro a mi abuelo con los ojos brillantes, y abrazado a Alexa, siempre voy a envidiar esa conexión que ellos tienen, pero ya no siento rabia.
—Creí que no llegarías a cenar. — Dice un poco molesta haciéndome reír, me encanta verla molesta y más si está sintiendo algo similar a celos
— ¿Estás loca?, tengo una esposa toxica y me puede golpear si llego tarde— Bromeo.
—Qué bueno que estas aprendiendo, así te evitaras muchos probl