Salimos de la habitación con lentes oscuros parecemos par de mapaches, teníamos mucho tiempo que no nos follábamos así, me duele al caminar, María y Paloma me miran con cierta rabia, ya que no podemos ocultar todos los chupones que nos hicimos ¡tenemos marcas hasta en los brazos!.
—La pareja García no dice mucho, pero la sonrisa satisfecha de ambos habla por ellos, son más estables que nosotros y se demuestran el amor sin ningún recato.
—Qué asco.— Dice Isabella cuando ve a sus padres darse un