Alexa Castro
La rabia y el odio que veo en su mirada inyectada de sangre me dejan sin habla, ¡Armando me odia!
—¿Cómo pudiste engañarme?¿En que falle?.— Pregunta con la voz quebrada.
—Te juro por mis hijos que nunca te engañe.— Respondo cuando logro reaccionar.
—¡Todavía tienes el descaro de negarlo!.— Ladra y de un solo manotazo tira todo lo que hay sobre una mesa
—El sonido del jarrón al quebrarse hace que me tense de pies a cabeza, se que el nunca me lastimaría, pero tengo miedo ¡Esta furios