26:El precio de las consecuencias.
[Valentino]
Salí de la habitación de Ginevra con la rabia desbordándome. Sentía cómo la sangre me hervía en las venas. Odiaba las mentiras, y que él —Noah— hubiera intentado "ayudar" a mi esposa solo significaba una cosa: estaba interesado en ella más allá de lo que su papel le permitía.
—¿Pasa algo? —preguntó Santos al verme cruzar el pasillo con paso firme.
No le respondí. Ni siquiera lo miré. Seguí caminando hasta llegar al patio, donde se encontraba Noah conversando con uno de los muchac