Capítulo 39: Asalto en la Oscuridad.
La tranquilidad en el hospital privado era engañosa esa noche. La seguridad, que se había reforzado después del ataque en el café, recorría los pasillos sin darse cuenta de que la verdadera amenaza ya estaba en su interior.
El mercenario apodado El Cuervo había logrado entrar sin levantar sospechas. Se disfraza de enfermero, adoptando una actitud tranquila, con su cara cubierta por una mascarilla y una gorra blanca. Una credencial falsa colgaba de su cuello, y se movía como si ya hubiera estado