Capítulo 61: Milagros entre pañales.
La mañana en el cielo de Madrid brillaba con un matiz suave, como si el sol quisiera ser sutil en un día tan especial. La mansión Montero estaba llena de actividad, no por una alerta de seguridad ni por una situación urgente. En esta ocasión, era debido a una nueva vida. . . o, mejor dicho, tres.
Carolina había estado sintiéndose más pesada desde hacía semanas, con su abdomen grande como una pequeña colina que guardaba las tres maravillas más valiosas de su vida. Este embarazo había traído des