Theo
Él no podía decir eso, su padre no podía pensar que era raro.
— En fin, la mayoría de los mensajes eran de mujeres —arrugó su entrecejo —. Le enviaban fotos de todo tipo — por dios, las cosas que debe haber visto.
— Oliver… —necesitaba indagar sobre esto.
— Lo peor de todo es que siempre me dice que todavía ama a mi madre —su voz se elevó un poco —, pero se encargó de engañarla con todo el mundo —estoy a punto de preguntar cómo sabe eso, pero parece que entiende mi gesto porque vuelve a ha