Theo
Emma me mira, buscando una respuesta en mis ojos.
— No quiero que Oliver sufra por esto, Theo —tomó aire —. No quiero que lo persigan, ni que le hagan preguntas incómodas.
Lo sabía, Oliver no toleraba ese tipo de atención, no le gustaba para nada y lo entendía.
— No lo harán —no pensaba dejar que algo así pasara —. Vamos a hacerlo a nuestra manera, pero sin dejar que esto se convierta en un espectáculo, lo que menos necesitamos ahora es llamar la atención de personas indeseadas.
La miro a