Emma
Había planificado esta cena como si fuera un aniversario o un cumpleaños. En mi defensa, esto era mejor que cualquier evento que pudiera plantearse; tenía el aval del juez para que mi hijo siguiera conmigo. Nada más me importaba, solo tener a mi pequeño Oliver y a Theo en mi vida, porque era así: amaba a esos hombres con todo mi corazón.
— Vivian —llamé a la chica que nos ayuda —, ¿puedes ayudarme con las verduras?
— Claro, Emma —me sonríe —. ¿Qué va a cocinar?
— Carne con verduras asadas