Capítulo 21
—¿Y qué tal salió la repartición de bienes? ¿Hubo algún problema?

Por fin había llegado al punto que más le interesaba.

Elena respondió:

—Fue un reparto bastante justo y razonable. ¿Qué objeción iba a poner?

Adrián podía ser frío y despiadado, pero, al menos en cuestiones de dinero, nunca la había dejado desamparada.

—¿Y qué hay de lo otro?

Diana no hacía el menor esfuerzo por ocultar sus ganas de chismear.

Elena respondió con resignación:

—No empieces a inventar cosas. Julián solo es mi hermano
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP