Afortunadamente no podía ver mi expresión en ese momento.
Preferiría que me tragara la tierra a ver a Iván otra vez y para ser justos eso era sólo culpa mía.
A pesar de que me había convertido en el hazmerreír del grupo luego del incidente de la libreta con su retrato, él seguía tratándome con amabilidad, como si no supiera que me gustaba, pero la realidad era que no había forma de que lo ignorará y si ahora de adultos mi amiga le pedía que me invitara a salir… no quería ni imaginar lo que le