Malu logró pasar casi una semana entera sin ver a Cassio.
No es que fuera fácil.
Él le mandaba mensajes todos los días.
“¿Llegaste a casa?”
“¿Puedo llamarte?”
“Perdón otra vez.”
“¿Cuándo puedo verte?”
Ella leía y respondía con una educación calculada:
“Hoy estoy fuera.”
“Semana llena.”
“Cansada. Vamos hablando.”
Y, irónicamente, no era mentira.
Francine prácticamente la secuestró dentro de la mansión esa semana, alegando que Jonas necesitaba “inmersión total”.
La verdad era que Francine sabía q