El beso sucedió como si hubieran esperado toda una vida por eso.
En cuanto Cassio tiró de la cintura de Malu, ella sintió que todo su cuerpo se aflojaba, como si por fin estuviera regresando al lugar correcto.
Las manos de ella subieron por el pecho de él, cálidas, decididas, hasta descansar en la nuca firme que tanto quería atraer más cerca.
Cassio giró su cuerpo con un movimiento suave, pero seguro, presionándola levemente contra la mesa donde el ramo descansaba.
Apartó el rostro lo suficient