Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana siguiente trajo consigo el aroma familiar del café recién hecho y el murmullo constante de la cafetería.
Francine acomodaba las bandejas, servía mesas y sonreía a los clientes habituales, pero su mente estaba muy lejos de allí.
Las palabras de Adele seguían resonando, insistentes, como si hubieran echado ra&i







