Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana siguiente trajo consigo el aroma familiar del café recién hecho y el murmullo constante de la cafetería.
Francine acomodaba las bandejas, servía mesas y sonreía a los clientes habituales, pero su mente estaba muy lejos de allí.
Las palabras de Adele seguían resonando, insistentes, como si hubieran echado raíces.
Mientras limpiaba una mesa cerca del ventanal, sus ojos se posaron en una pareja que reía despreocupada, compartiendo una porción de pastel.
Justo al lado, otra pareja discutía en voz baja sobre qué película ver más tarde, sin perder el tono de intimidad.
La escena se repetía de distintas formas por toda la ca







