Capítulo 74. El Primer Encuentro
El aire en el pasillo se sentía diferente, más denso, cargado de un aroma a antiséptico y esperanza contenida. Amara iba sentada en la silla de ruedas, con las manos apretadas sobre la manta que cubría sus piernas. Cada vuelta de las ruedas sobre el linóleo pulido vibraba en su vientre, recordándole la herida física de la cirugía, pero ese dolor no era nada comparado con el vacío abrasador que sentía en el pecho desde que despertó sin el peso de su bebé en su interior.
La doctora Vaughn empujab