Capítulo 66. “Cuida de tu compañerita, campeón”
El móvil de Aslan vibró en su bolsillo con una insistencia agresiva. Al ver el nombre en la pantalla; Stavros, apretó la mandíbula. Simplemente dejó que el teléfono siguiera vibrando, una molestia eléctrica que ignoró mientras sus pasos resonaban con autoridad, acercándose a la zona donde había visto a Valenti.
Se detuvo frente al gran ventanal de la unidad neonatal. Sus ojos recorrieron el pasillo con la precisión de un escáner; Valenti no estaba a la vista, probablemente ya se habría ido, p