Capítulo 65. La frontera entre la vida y la muerte
El silencio en el Quirófano 3 no era paz; era el vacío que deja la vida cuando se retira. La doctora Vaughn sentía el sudor frío resbalar por su espalda, empapando el pijama quirúrgico bajo la bata impermeable. Sus manos, que habían traído a miles de niños al mundo, ahora se hundían en el abdomen de Amara, tratando de encontrar una chispa de calor en un útero que se sentía como mármol congelado.
—¡Carguen de nuevo! —rugió Vaughn. Su voz, generalmente melodiosa, se había quebrado por el esfuerzo