Punto de vista de Aidan
Los niños no son tontos, es difícil engañarlos, se dan cuenta fácilmente de que algo sucede.
Yo creí que podía engañar a Leo con la estúpida excusa del viaje de negocios. Creí que, si le llenaba la cabeza de distracciones y la habitación de juguetes, el tiempo haría su trabajo y la figura de Sienna se iría desvaneciendo poco a poco de su mente.
Fui un maldito iluso.
Esa tarde, encontré a Leo parado en el pasillo, la puerta de la que solía ser la recámara de Sienna estaba