Punto de vista de Sienna
La bilis me subió por la garganta, la visita inesperada de esa gente me revolvió el estómago, pero, por mucho que me doliera admitirlo, Aidan y yo ya no éramos un matrimonio, ya ni siquiera existía un contrato entre nosotros, ahora solo los unía Leo.
Tasha Sterling estaba ahí, aferrándose al brazo de Aidan, pegando su cuerpo al de él, rozándose con descaro, sin importarle en lo más mínimo que yo estuviera allí observandolos.
Y como si la presencia de esa mujer no fuera