Punto de vista de Aidan
Nuestra recuperación fue un maldito milagro médico, los doctores dijeron que la genética que Leo y yo compartíamos era tan idéntica que el tejido sanó a una velocidad sin precedentes. Apenas quince días después de la cirugía, nos dieron el alta definitiva.
Regresamos a la mansión Volkov.
Para celebrar que mi hijo estaba sano y en casa, ordené vaciar una tienda entera de juguetes. La sala principal de la mansión parecía una juguetería de lujo. Había pistas de carreras elé