Punto de vista de Aidan
Bajé las escaleras con Tasha pegada a mi como garrapata, su mano se aferraba a mi cintura como si le perteneciera, la playera y el pantalón deportivo que le di le quedaban grandes, pero ella caminaba como si llevara un vestido de gala, sabía exactamente lo que estaba haciendo. Y yo la dejaba.
Sienna estaba ahí, parada en medio de la sala, sus ojos se clavaron primero en mis labios, luego bajaron a mi cuello. Vi cómo su respiración cambió al ver la marca roja que Tasha me