94• Una parte de la historia.
El mundo pareció detenerse. Era como si cada sonido de la habitación —el pitido constante de la máquina, los pasos lejanos en el pasillo, incluso mi propia respiración— perdiera forma.
Grace hizo una pausa, como si temiera seguir, como si la verdad que estaba a punto de revelar pudiera abrir una puerta que no seríamos capaces de cerrar.
—Es… —intentó de nuevo, pero esta vez alzó la foto con manos temblorosas, mostrando el rostro desconocido del hombre que había entrado a mi casa, que me había d