114• Todo termina aquí.
Había pasado una semana desde el nacimiento de nuestra pequeña Ruby.
Richard y yo habíamos dejado el hospital mucho antes que él, pero después de notar que su recuperación avanzaba mejor de lo esperado —y tras sus incansables súplicas por volver a casa—, los médicos finalmente le dieron el alta. Y así, oficialmente, comenzamos a vivir como una familia de tres. O de cuatro, si contábamos a Lana, que seguía viviendo con nosotros y cuya ayuda con la bebé había sido invaluable.
Sin embargo, desde h