52• Has perdido la cabeza

Me giré lentamente, aún con sus brazos alrededor de mí, y lo miré a los ojos. La luz del jardín iluminaba apenas su rostro, dibujando sombras sobre su piel. No lo pensé demasiado. Simplemente lo besé. Fue un beso profundo, intenso, de esos que parecían robarte el aliento y devolvértelo cargado de algo más fuerte.

—Bienvenido a casa —susurré, apenas separándome unos centímetros.

Sus labios se curvaron en una sonrisa que me desarmó.

—Si voy a ser recibido así todos los días, empezaré a llegar
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP