Narrado por Mia Blackwood
El silencio de Liam Donovan era una tortura psicológica diseñada en los laboratorios más oscuros del ejército. Pasaron tres días desde Año Nuevo y su actitud me estaba volviendo loca. Estaba distante, limitándose a lo profesional, pero al mismo tiempo era más posesivo que nunca. No me quitaba la vista de encima, y cuando nuestras miradas se cruzaban, me sostenía el pulso hasta que yo tenía que parpadear primero.
Esa sonrisa de suficiencia que asomaba por las comisuras