Narrado por Mia Blackwood
Desperté con la sensación de haber sido arrollada por un tren de mercancías. Mis músculos se sentían pesados, como si estuvieran hechos de plomo, y un frío residual me calaba hasta la médula. Lo último que recordaba era haber salido a la piscina, buscando un poco de sol para calentar el entumecimiento de mi cuerpo. Después de eso, solo había negrura. Un vacío absoluto que me inquietaba profundamente.
Me vestí con lentitud, sintiendo una extraña vulnerabilidad. Bajé las