Narrado por Liam Donovan
Mi día libre debería ser sagrado. Unas pocas horas para entrenar, limpiar mi equipo y, sobre todo, no pensar en el torbellino pelirrojo que se ha convertido en mi sombra personal. Pero ser un Donovan Ross significa que la privacidad es un concepto teórico, especialmente cuando tienes dos hermanas que huelen la debilidad a kilómetros de distancia.
Estábamos en el jardín de la casa familiar. El frío de enero calaba, pero Casey había insistido en tomar el té fuera, envuelta