Mundo ficciónIniciar sesiónMaría.
Trabajar con Darío Espier era un verdadero suplicio, no porque fuese un mal trabajador, sino porque sus continuas miradas me hacían sentir demasiado y terminaba pensando en nosotros, en aquel maldito trío en el que yo solita me había metido, dejando de prestar atención al trabajo.
Necesitaba dar lo mejor de mí, pues yo misma le aseguré a Micaela que mi pasado con Dar&ia







