33 - Elegir con el corazón.
María.
No podía dejar de pensar en lo que Darío y yo terminamos haciendo en su auto la noche anterior, incluso en su casa, en su cama, en su alfombra. En lo mucho que había añorado sentir todo eso por él, lo mucho que ansiaba volver a estar con él, ser novios como antes. Pero el miedo seguía acechándome, el miedo a que volviese a dejarme en la estacada cuando estuviese terriblemente enamorada de él.
–Tienes un aspecto horrible, nena – se quejó mamá al llegar al salón y verme toda resacosa – La