—Dios. Pensaba que tu apartamento era más pequeño, Alina… no creo poder cubrir gastos de alquiler como roomie —dijo la chica que sea convertido en alguien importante para mí.
Valeria me mira con sus labios fruncidos después de que le diera un recorrido por el penthouse. Le he pedido hace un mes que se mudara conmigo, total tengo cuatro habitaciones disponibles y en total comodidad que no utilizo.
—Ya te dije que el apartamento es mío, no vas a pagar nada —digo cruzando mis piernas en el sofá