Una vez que he terminado de dar mis órdenes, todos se fueron, menos las sirvientas que estaban al cuidado de mi mujer, les pregunté porque no me habían dicho nada, una de ellas, la más joven, me dijo que había recibido órdenes mías de que estuviera disponible para todo lo que se ofreciera para la fiesta, me gire hacia mi Beta, esperando alguna respuesta por parte de él, ya que es quien da las ordenes a las sirvientas de acuerdo a mis exigencias, Rafael enseguida dijo que no, que él sabía que el