Él sin dudarlo sale corriendo del despacho y apenas se cierra la puerta, mi escritorio sale volando, rompiéndose a la mitad, observo mis manos y noto que están temblando del coraje que siento; ¿¡Cómo ha podido hacerme esto?! ¡Ella sabe lo importante que es para mí y aun así decide apuñalarme por la espalda sin importarle nada de lo que le he dicho! Para mantenerme tranquilo durante la feria, he decidido desahogarme con las cosas de mi despacho, quedando todo destrozado, tal y como una bestia ra