Al darse cuenta de lo que ha hecho, su rostro se ruboriza por completo y me ha pedido disculpas, me he limitado a sonreírle y besar su frente con delicadeza, se ve tan tierna cuando se pone así. Le dije que no tenía nada de que disculparse, que me agrada recibir sus besos, esto hizo que ella hundiera más su rostro contra mi pecho, cubriéndose más con su cabellera castaña.
Me dice que ayer se la pasó de maravilla y que no se dio cuenta en que momento cayo completamente dormida y se disculpa por