—¡No puedo aceptarlo! Majestad, agradezco el gesto que tuvo conmigo, pero conozco mi lugar, vengo de una familia pobre, sé que es un regalo, pero... si lo aceptara, me vería en la obligación de pagarlo, trabajaría día y noche para pagar mi deuda— Escuchar esto de ella me deja bastante sorprendido, no logro entender porque toma de esa manera un simple regalo, los humanos son extraños y fascinantes... quiero entenderla por completo, entender su forma de pensar y su forma de ser... mi Ginebra es u