Capítulo 118

—Ella me hubiera detenido, eso es seguro…— Murmuré recordando a Ginebra. —No quiero que su recuerdo se vea manchado por mis acciones.

Di un paso atrás lejos de Dorian, quien tiembla y gimotea de terror frente a mí, sus ojos están abiertos de par en par, mirándome con asombro, estaba claro que esperaba que lo matara ahí mismo, pero este hombre tiene razón, no dejaré que la venganza y el odio me dominen, he resistido antes y seguiré firme, en especial porque sé que las cosas irán a mejor, aun no
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