Capítulo 119
Al sentir el aroma de Nox, abro los ojos y le doy la orden de volver al reino, él asiente con la cabeza y luego se gira hacia nuestros soldados, dando la orden para luego empezar a marchar de regreso a casa, necesitamos suministros y gente especializada en caminos para empezar a marcar rutas hacia el templo, tengo mucho trabajo entre manos y sobre todo... tengo que decirles a los padres de Ginebra lo que ha sucedido, pero ¿Cómo? Ni siquiera puedo darles un cuerpo el cual enterrar y llorar, solo
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