~Dominic~
Permanecimos a su lado hasta que el sol se alzó en el cielo y volvió a ocultarse una vez más.
Su respiración era tranquilidad; el calor había regresado a ella poco a poco, y sus heridas fueron sanando por fin, cerrándose, mientras Lark y yo observábamos todo el daño que el hijo de puta le había hecho.
Cada látigo en su espalda se lo iba a regresar el doble; cada golpe lo iba a sentir en carne propia, y cada vez que intentó forzar el vínculo se lo iba a regresar de las peores manera