~Alana~
Me había quedado en esta fría celda por quién sabe cuánto tiempo; aquí los días y noches no se definían.
La humedad del suelo sucio me cubría como un manto lleno de suciedad. El goteo constante en algún lado me hacía desesperar, pero no podía hacer nada.
Han venido varias veces a dejarme comida que simplemente tiran en el suelo solo para ver cómo me arrastro hasta ella y la devoro con mis manos sucias antes de que lo hagan las ratas.
El agua se ha convertido en un privilegio. Los labios