~Alana~
Los rayos de sol entraron hace rato por la ventana, pero yo aún sigo en la cama pensando. Eso de anoche no podía ser un jodido sueño; si fuera así, ¿dónde mierd4 están mis bragas?
Mi pulso se acelera una vez más al pensar en eso, en la sensación pegajosa de mis piernas, en el sabor extrañamente raro y exquisito en mis labios, en la sensación de hormigueo que no parece querer abandonar mi piel.
«Kyra…»
«No, definitivamente no me vas a venir a culpar a mí por tus sueños cachondos y casi r