~Alana~
Otro aullido rompió el ligero silencio que se había instalado entre nosotros, el anuncio de la llegada de una comitiva que no esperaba.
La risa de Clara me hizo regresar la atención a ella; supongo que lo tenía todo planeado, una forma de verme caer humillada a sus pies, llorando y rogando por piedad.
Casi me reí igual que ella, porque me da igual quiénes estén; voy a destruirla.
—Señores del consejo— se levantó su padre, abriendo sus brazos, dirigiéndose a la línea de ancianos más allá de nosotros, y entre ellos estaba él, Damien.
Kyra se tensó por un momento, observándolo, no solo a él, sino a sus padres.
El recuerdo de las palabras de Luna Margaret aún suena vívido en mi mente, ocultando algo entre esas palabras que decían más de lo que pretendía.
—La Luna Alana vino a invadir nuestras tierras, poniendo no solo en tela de juicio el mandato de mi hija, sino la paz de toda la manada.
Dio otro paso al frente, repasando a todos con la mirada. En ese momento, llegaron mis guerre