~Alana~
Los días habían pasado sin ver mejoras en Walker; seguía en esa cama de hospital, donde sus paredes blancas comenzaban a perturbarme.
El olor era otra cosa que odiaba; me desesperaba, me perseguía incluso cuando salía de ahí.
Desde ese momento, prohibí rotundamente que volvieran a usar cualquier tipo de desinfectante en la casa de la manada.
Las doncellas me obedecían, pero en el fondo sentían lástima por mí. Yo podía verlo en sus miradas, en las pequeñas sonrisas que me daban.
Todos po