Al abrir nuevamente la aplicación de la red social.
—¿Cuál es la contraseña?
—Señor César, yo… yo no la subí. ¡Lo juro! —Frank comenzó a tener miedo.
—¿Tengo que acaso repetirte la pregunta?
Frank, con la voz temblorosa, dio la contraseña. César inició sesión en la cuenta, pero no encontró las fotos de Lorena, aunque sí descubrió otras fotos de mujeres.
Parecía que no había tenido tiempo de subirlas.
César no mostró ningún interés en esas fotos, y directamente entregó el móvil a la asistente, Cl