Álvaro y los dos niños esperaban.
Cuando les llegó, lo vieron una y otra vez.
—Tío Álvaro, ¿mi mami de verdad está bien? Vi que tenía muchos tubos conectados —preguntó Andi, asustado y preocupado.
Aunque a Orión le encantaba estudiar, no entendía nada de medicina. Al igual que su hermano, miró a su tío en busca de respuestas.
Álvaro, queriendo calmarlos, explicó:
—Esos tubos son para monitorear sus signos vitales. Ahora mismo, muestran que su corazón late de forma estable. Si se mantiene así du