Fuera de la unidad de cuidados intensivos, cuando Marina y Ricardo llegaron, César ya estaba de pie junto a la ventana, quieto, mirando fijamente hacia el interior, donde estaba Perla.
Perla había inhalado una gran cantidad de gases tóxicos. Aún estaba conectada a un respirador y con varios tubos médicos en su cuerpo.
Al ver esa escena, Marina decidió no discutir más. Caminó despacio, más tranquila, y se unió a Ricardo.
¿Cuándo estaría su hermana Perla fuera de peligro?
No sabían cuánto tiempo h