—Sigue intentando reducir marchas. Activa la ubicación del celular, y comparte la localización. Busca una calle con poco tráfico y áreas verdes —César hablaba con calma, y luego agregó:
—No tengas miedo. Todo va a salir bien. ¡Te lo prometo!
Del otro lado, Perla seguía en silencio. No sabía qué contestar.
Pero su instinto seguía funcionando, y pronto ambos compartieron ubicación.
César veía en la pantalla la ubicación de Perla y le decía a Rajiv que pisara más el acelerador.
Por suerte era de no