César tenía una sonrisa triunfante, Perla había comido el filete que él le cortó.
Marina los miraba desde el otro lado, sin saber qué decir. No lo valoró cuando estaba con ella, y ahora que ya no lo quiere, ¿de qué sirve que él se ponga así de intenso?
¡Es un ridículo!
No aguantaba ver esa mirada arrepentida de César, así que cortó su filete con fuerza, haciendo ruido.
Ricardo, al oírlo, la imitó y también empezó a cortar el filete para su esposa.
—¿Disculpen, desde cuándo están juntos? —pregunt