Justo, más tarde la llevaría al aeropuerto para sorprenderlo.
Andi se frotó los ojos, medio dormido, y se dio cuenta de que su mamá estaba a su lado. Estaba tan confundido entre el sueño y la realidad que no sabía qué pensar.
—Mami, hermano, tío César…
Andi cerró los ojos y se dio vuelta hacia Perla, murmurando y llamando. No quería levantarse, quería que César, Perla y su hermano estuvieran todos a su lado.
Andi hablaba bajito y no muy claro, Perla solo escuchó que su hijo la llamaba, l