Después de aplicarle el Isodine, Ricardo usó una gasa para cubrir la herida.
—¡Dime, qué necesidad había! —Ricardo tiró el paquete y los algodones usados a la basura.
César estaba claramente molesto.
—¿Ya no tienes nada más que decir? ¿Eso es todo?
—Está bien, no diré más. —Ricardo cedió, dejando el tema.
Justo en ese momento, sonó el mensaje del móvil. Al desbloquearlo y echarle un vistazo, Ricardo sonrió con satisfacción.
—Recuerdo que le compraste varias chispitas mariposa a Teresa. ¿Dónde l