Alba
El sueño de Sandro es un continente aparte. Una tierra lenta y pacífica donde desembarco, despierta. Cuento los segundos entre sus respiraciones, adivino los sueños detrás de sus párpados cerrados. La luz del amanecer dibuja rectángulos pálidos sobre la sábana que nos cubre, como puertas hacia otros mundos posibles.
Contengo mi propio aliento.
Si me muevo, ¿se romperá este hechizo?
Mi cuerpo es una habitación de eco donde resuena aún la memoria de sus manos, de su boca, de la dulce vio