La decisión.
Gia.
Mi garganta se seca y casi temblando me obligo a dar un paso hacia atrás, sin dejar de mirarlo.
Siento algo de fuerza a mi favor cuando noto que sus cejas se arrugan ligeramente. No esperaba que tomara esta posición. Él realmente cree que me tiene, y aunque mi cuerpo así lo siente, mi mente y mi corazón me obligan a ser mucho más fuerte que esto. Porque él es un completo desconocido para mí, y yo soy muy responsable de mi vida, y mis sentimientos.
—Si crees que voy a disculparme por no con